«¿Cómo danzar 4’33”?» por Alejandra Trejo Poo

Si hablamos de danzar probablemente nos referimos a una sensación por la que el cuerpo quiere ser movido, expresado, exprimido para entrar en algún diálogo. Por lo general, cuando se danza es a partir de un momento, de un acontecimiento y por algún sentido o por el mismo sinsentido. Seguramente la mayoría de las veces que pensamos en danzar lo hacemos mientras suena alguna sinfonía, pieza u orquesta, pero ¿qué sucede cuando no hay música como tal sonando y se pretende danzar? ¿De dónde salen esas melodías y armonías por las que el cuerpo se empieza a mover?

La intención de la pregunta “¿Cómo danzar 4’33”?” es para relacionarse con el silencio a través del cuerpo, y qué mejor que a partir de lo que suena en ese periodo de tiempo que nos nombra y evidencia John Cage: cuatro minutos y treinta y tres segundos para escuchar un presente, un acontecer, un suceso, un momento inigualable en el que surje una danza única e irrepetible que jamás se volverá a oír.

¿Cómo reconocer los graves? ¿Los agudos? ¿Los altos? ¿Los bajos? ¿Cómo danzar con esa cotidianidad de nuestras vidas? Si bien, ahora mismo estoy escuchando las teclas de esta computadora mientras escribo estas palabras y a la mente me llegan una serie de movimientos, quizá con las mismas manos al escribir en una máquina también se me presenta una especie de fraccionamiento con otra parte del cuerpo al ritmo de las teclas. De repente se escucha una sirena, entonces el cuerpo puede moverse fluidamente, a la forma del vaivén de la ambulancia sonando con sus altibajos. Suenan los ladridos de un perro y se despiertan las sensaciones de mi cadera como si fuera un labrador queriendo salir de la misma, una especie de escape animal mientras arriba de mí se oye extrañamente un helicóptero que me provoca giros circulares con la cabeza.

Sentando esto, estos cuatro sonidos pueden manifestar cuatro movimientos distintos, quizá todos al mismo tiempo o uno seguido de otro, o incluso contraponerse entre sí. A lo que me refiero es que al parecer puede haber una armonía desde el sonido de nuestra cotidianidad y ser traducida por nuestro cuerpo humano. Pero ¿será que tenemos que seguir el mismo ritmo que oímos cuando nos expresamos con los huesos? Bien se puede dar la posibilidad -como lo que sucede en la danza- de romper con el ritmo de lo que suena, como cuando escuchamos una música lenta, una pieza de J. S. Bach o una estruendosa pieza, en donde nos enfrentamos ante la sintonía y tratamos de retarla a partir de la misma oposición que implementamos. Así pues, podemos entrar también en diálogo con lo que suena en el silencio, donde esas mismas teclas puedan ser un movimiento sumamente lento o sutil, o la ambulancia un sonido rígido y tenso.

Si nos damos cuenta que no dejamos de escuchar, tanto con nuestros órganos auditivos como con el mismo cuerpo, nos percatamos de que la danza que surge nos enseña lo que dice el mundo que habitamos, el espacio en el que estamos y las sensaciones que se presentan en el mismo, de manera que su evidencia de otra forma no podrían salir a la luz -o incluso, a la oscuridad-. Pues ¿qué mejor intérprete de lenguaje sonoro que nuestro mismo cuerpo? El cuerpo es ese material, vehículo, transporte o medio por el cual percibimos y escuchamos el entorno en el que no sólo estamos sino vivimos. Es decir, danzándole a la vida a partir de lo que la vida dice, en el silencio, en esa nada que creemos que no suena pero siempre está diciendo algo, ya sea desde lo más minúsculo como las teclas que siguen sonando o las fuertes tormentas que retornan ruidosamente a mi cabeza. Siempre nos está sonando algo, ese algo del que podemos danzar con el exterior y la música del interior.

¿Y no será también que danzamos 4’33” al caminar en nuestro día a día, en los momentos de quietud y reflexión, o en los mismos momentos de escucha? Considero que aunque no haya un movimiento físico, no dejamos de percibir con el cuerpo, entonces la misma percepción podría ser una eterna danza de nuestro cuerpo, ese despertar, ese cambio, esa emoción: el surgimiento de una danza desde la sensación, ya que el cuerpo, cualquiera que sea, no deja de tener expresión. Finalmente, una de las propuestas que planteo con estas ideas es ¿a qué suena eso que no conocemos? Aludiendo a explorar esos espacios sonoros -y no sólo sonoros, sino sensoriales, reconociéndolos a través de los demás sentidos- que no nos son familiares, aquellos que desconocemos en sus sonidos, olores, temperaturas y sabores. ¿Cómo será danzar en una casa ajena? ¿En el parque de otro país? ¿En un lugar lejos de la tierra y dentro del mar? Me parece que estas ideas tienen la intención de conocer esos otros lugares desconocidos y lejanos de formas no habituales, de maneras no tan directas, donde a partir de lo más interno, lo más recóndito y secreto, pueda salir a relucirse de forma más evidente a través del capullo de los sentidos, donde la luz que lo hace abrirse es ese ente que deambula por los pasillos de la existencia llamado cuerpo.

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«Silencio hospitalario: desde la estructura hasta los/as que lo constituimos, ¿una deconstrucción a través del arte?» por Lorena Salamendy

“En este mundo sólo hay dos cosas que merecen la pena: el estudio y el derroche”
Vila-Matas, Enrique, El viajero más lento, op. cit., p. 51.

El edificio la estructura hospitalaria es un agente protagónico dentro del proceso salud- enfermedad-atención; ya que el espacio físico es un espacio simbólico que involucra las percepciones y sentidos que los usuarios le otorgan al espacio en que se desenvuelven. Estéticamente es una arquitectura rígida sin color, pasillos y salas no identificadas las puertas de los consultorios siempre cerrados y las salas de esperas atiborradas de gente sentada sigilosa esperando a ser llamados. Tal vez no sea otra cosa que la quietud que experimentó Cage, descripta por James Pritchett, con la esperanza de generar un ruido o ruptura de un encuentro hacia algo. Los que somos parte como efectores/as de salud hacemos nuestro trabajo con la lógica de mercado entregamos un producto generalmente protocolizado, estructurado una forma de dar respuesta a algo ya estudiado aprendido en grado que tiene una repercusión inmediata, aliviar dolor, quitar dolencia siempre que se pueda, generalmente el resultado obtenido por el/la “paciente” es morbilidad, mortalidad o curación. La ciencia, lo científico realiza una escucha a medias, evalúa y observa desde la mirada médica únicamente a un cuerpo. Es decir realiza una comunicación desde estructuras cerradas, rígidas ya establecidas (sala vacía). Entonces: Sí, la institución hospitalaria da respuesta a una dolencia, a una enfermedad ante la demanda de “alguien” actuando en causa –efecto; ¿podría el arte cumplir un rol en estas instituciones? ¿Cómo haría John Cage para generar un silencio en tres movimientos? ¿Sirve este tipo de acciones? ¿A quién estaría dirigido? ¿Qué efectos podría cumplir? —John Cage, “¿Hacia dónde vamos? Y ¿Que hacemos?” 1

El artista Daniel Duarte Loza, en el artículo “Hacia el Arte Indisciplinario: Algunas reflexiones y una acciónpropone el concepto de indisciplina: salir de las formas establecidas para generar un campo de formación del arte diferente, tendiente a la expansión y no a la mera contracción, limitada a compartimentos estancos y cerrados asociado frecuentemente al ámbito de lo militar —en tanto regulador y ordenador riguroso del individuo—, que desvincula lo social y la subjetividad de los sujetos (Duarte Loza, 2012).

Utilizar recursos artísticos para posibilitar un espacio de intercambio social —un intersticio—2 que genere una comunicación más humana y con ritmo diferente al que impone la vida cotidiana del hospital (Bourriaud, 2008). Así el arte como acción, como un instrumento, que permita reflexionar sobre el conflicto que genera el saber establecido basado en el paradigma modelo médico hegemónico (Menéndez, 1988), desde el cual ese silencio edilicio pueda ser resignificado, dando lugar al uso de un propio lenguaje, construido a partir de recursos basados en el arte: la utilización de la performance como herramienta para desactivar la condición científica de la correspondencia entre forma y contenido (Blasco, 2013), o bien, el paisaje sonoro para relacionar la dolencia, el estrés. En fin, un abanico de posibilidades para abordar desde otras investigaciones el proceso de salud-enfermedad-atención bajo lo siguientes objetivos:

  1. Implementar acciones de comunicación (revista hospitalaria).
  2. Visualizar espacios hospitalarios olvidados (salas de espera, sala de emergencia, sala de internación, espacio verdes hospitalarios).
  3. Documentar, registrar el impacto de las acciones.
  4. Generar líneas de investigación.

Cuando releo y surge esta gran pregunta, este acercamiento a una disciplina que llamo ARTE, aún me pregunto qué es arte para mí. No dejo de pensar en esa auto-etnografía tan referencialmente caprichosa, narcisista y llena de poesía vacía, incógnitas personales y una escritura que poco dice de algo, pero que se aproxima a un descubrimiento. Pienso en qué quiero hacer:

  • Pegar con cinta papeles de notas en una pared específica del hospital (sala de guardia).
  • Registrar con audios el relato de los pacientes crónicos.
  • Poner música en sala de internación (Sala 1 y Sala 3 de mujeres y varones), y la entrega de libros en ese mismo momento.
  • Registrar el sonido del hospital.
  • Colgar del techo guardapolvos blancos.
  • Pintar una pared de color negro.
  • Hacer un taller de canto y percusión en el patio del hospital para los/as que trabajamos ahí.
  • Hacer una huerta en el hospital.
  • Generar un museo a cielo abierto.

Conclusiones

Problematizar el concepto de enfermedad; así como discutir su reducción que se hace sólo al ámbito fisiológico-anatómico, que deriva en acciones tecnócratas y modificaciones conductuales dónde la lógica causa-efecto deviene como un modo único de abordaje. Y Por otro lado, el espacio físico también es un espacio simbólico, por lo que se debe incorporar las percepciones y sentidos que los usuarios le otorgan al espacio en que se desenvuelven. Es importante que el hospital, como institución pública, genere herramientas y abra espacio para que las personas que le dan vida se vean reconocidas. Así, desde múltiples intervenciones artísticas, se puede dar comienzo a un proceso de identificación y cohesión entre el espacio hospitalario y los sujetos.

Buscando promover la salud y el bienestar de la comunidad del Hospital R Gutiérrez, fortaleciendo la humanización de los espacios. Fomentar el sentido de pertenencia con el hospital, dando lugar a la expresión de las subjetividades involucradas, e incidiendo, a su vez, en el modo de vivenciar las relaciones intersubjetivas e institucionales, con la intención de integrar el concepto de promoción de salud y el arte en una dimensión multicultural y multisocial.

1. John Cage: «Where Are We Going?And What Are We Doing?», Silence.Middletown, Conn.: Wesleyan University Press, 1961, pp. 220-222. [Hay edición española: «¿Hacia dónde vamos? Y ¿Qué hacemos?», Silencio: conferencias y escritos. Madrid: Árdora Ediciones,2002, pp. 220-222, trad. Pilar

2. El intersticio es un espacio para las relaciones humanas que sugiere posibilidades de intercambio distintas a las vigentes en este sistema, integrado de manera más o menos armoniosa y abierta en el sistema global. (Bourriaud, 2008).

Bibliografía

Duarte Loza Daniel Hacia el Arte Indisciplinario: Algunas reflexiones y una acción. 2012 2012: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia. Murcia (España)

Blasco Selina, Investigación Artística y Universidad: Materiales para un debate. 2013 Ediciones Asimétricas. (España)

Pritchett James Lo que el silencio enseñó a John Cage: la historia de 4’33’’

Menéndez E. L. Modelo Médico Hegemónico y Atención Primaria. Segundas Jornadas de Atención Primaria de la Salud. 1988 30 de abril al 7 de mayo. Buenos Aires. 1988 Pág. 451- 464.

Urquía M. Teorías dominantes y alternativas en epidemiología. Buenos Aires: Ediciones de la UNLa; 2006. p. 28- 84

Almeida Filho N, Rouquayrol MZ. Historia de la Epidemiología. En: Introducción a la Epidemiología. Buenos Aires: Lugar Editorial; 2011. p. 21-42.

Bourriaud N. Estética relacional. Buenos Aires. Adriana Hidalgo editora; 2008. p. 1-75

Impro on-line de Armstrong

El pasado lunes 13 de abril, a partir de las 17 horas hasta aproximadamente las 19:30, parte de Armstrong Liberado, Colectivo de Música Libre, se reunió via PiratePad para experimentar con sitios de colaboración musical on-line. Después de un fallido intento vía Gibber, decidieron viajar hacia Ohm Studio, en donde al principio las cosas tampoco querían fluir de forma apropiada. No obstante, gracias a la espiritualidad colaborativa, se logró crear un breve track. Al parecer, la actividad fue complicada al principio, pero después fluyó durante un tiempo y después se diluyó, tal y como ocurre con la mayor parte de estos procesos. ¡Abrazo!

¡Dé click aquí para ir a la pieza de ArmstrOHM!

Radio online de Espacio Sonoro UAM-X

subcortical

sustancia sonora

Radio online de Espacio Sonoro UAM-X

Lunes 2 de febrero de 11:00 a 12:00 horas en las instalaciones de ES continúa la transmisión de time lapse realizado en el Laboratorio de Paisaje Sonoro de Xochimilco.

Además Paisajes Sonoro de México, del archivo sonoro de la Fonoteca Nacional de México:

1. El Metro de la Ciudad de Mexico
2. Campanas de la Catedral Metropolitana
3. Cancion Purépecha
4. Curacion en el interior de una choza indigena
5. Playa de Catemaco al aterdecer
6. Amanecer en la playa de Coyuca
7. Juchitan, el canto de los zanates

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Códigos Obsesos V.2.O: Contribución al Grupo 17 de Sistema Poliedro

El Instante de Sísifo

Esta entrada está dedicada a presentar el primer fragmento de la pieza colaborativa que se está desarrollando dentro del Grupo17 del Sistema Poliedro. Al mismo tiempo, este fragmento constituye la versión 2.0 del proyecto “Códigos Obsesos“.

El siguiente es un video de esta pieza/fragmento, donde se puede ver en funcionamiento el patch de PureData en el que se realizó la pieza.

Como parte de las consignas que los miembros del grupo establecimos por consenso, se decidió trabajar con el concepto de las máquinas autómatas. Por otra parte, la consigna principal de “Códigos Obsesos” es generar remezclas de una serie de fragmentos que se encuentran colgados en la página del proyecto, teniendo la retroalimentación como un punto de partida. Siguiendo estos objetivos, el proceso que seguí para realizar esta pieza/fragmento fue el siguiente:

1.- Tomé ocho de los trece fragmentos que constituyen en “código fuente” de Códigos Obsesos. Específicamente…

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Un recorrido a través del Aleph del net.art

simple net art diagram


Aleph es el nombre de la principal plataforma de habla hispana dedicada al net.art, que a grandes rasgos podría definirse como el arte concebido desde el medio de la Internet desde sus particularidades y contenidos técnicos, culturales, sociales.

El portal Aleph creado en 1997 a iniciativa del teórico de cultura digital, José Luis Brea, es al mismo tiempo un repositorio de proyectos de net.art desarrollados entre 1997- 2002 –época de mayor florecimiento de esta práctica– y una biblioteca disponible en línea. Ésta reúne una buena cantidad de textos sobre teoría de cultura digital, ciberactivismo, artes digitales, críticas y manifiestos de net.art y múltiples reflexiones sobre los cambios que han acompañado el uso creciente de la red y los medios digitales en la transición al siglo XXI. Aleph es también el nodo a una red de proyectos vinculados a la cibercultura y el arte en red desarrollados hasta mediados del 2000, y sirvió en su momento como una lista de correo sobre net.art que ayudó a mantener comunicada a la comunidad de net.artistas hispanohablantes.

Aunque el proyecto no fue continuado después de 2002, Aleph continúa siendo una importante fuente documental para rastrear el desarrollo del arte y el pensamiento político, cultural, filosófico, que ha surgido de las tecnologías en red y formas de organización social derivadas. Especialmente al visitar los proyectos de net.art almacenados ahí, uno puede darse cuenta del modo tan diverso en que los artistas conciben el juego estético y el espacio dentro la red, el papel del receptor/usuario, y las formas de interacción con la narrativa de las obras a base de instrucciones y clicks. Es curioso además que varias de las obras reconocidass ahí como net.art podrían ser tomadas más como un arte multimedia subido a la web.

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Y si fuera así, ¿no podría tomarse ahora ya cualquier expresión cultural en la red como net.art? ¿Es pertinente seguir hablando hoy de net.art, aun cuando el término y la forma artística nació con una Internet muy distinta a la que conocemos ahora, es decir, en una etapa previa a la privatización casi total de este medio y sus espacios virtuales?

¿Qué permite distinguir hoy al net.art de otras prácticas y formas de comunicación e intervención de la web? ¿Acaso tendría que partir de un discurso social crítico sobre la web misma, o hacer un uso crítico de ella? ¿Qué estatus tiene un arte que experimenta con el medio de la web perpetuando las formas de licencia copyright, como ocurre con muchas obras de net.art? ¿Qué define el elemento artístico en el net.art? ¿Y quiénes?

Para aquellxs con ánimo de introducirse a la historia, principios y controversias del net.art, un texto-manifiesto clave, contenido en el pensamiento del Aleph, es la Introducción al net.art de los pioneros Alexei Shulgin y Natalie Bookchin. Quizá alguna luz pueda arrojar sobre estas cuestiones…

Desde Colombia, selección de sonidos para compartir.

Hace cinco años soy casi nómada. He vivido en tres países y cinco ciudades distintas (sin contar barrios o colonias)… lo que se aprende de una experiencia como esta es maravilloso. Lo más importante, sin lugar a dudas, son las personas. Personas que, a pesar de las líneas fronterizas que intentan delimitarnos, definirnos, identificarnos y encerrarnos, comparten ideas, sueños y sobre todo, un intenso deseo de libertad.

Hoy quiero presentarles a Sonema, en sus propias palabras: Sonema es un grupo abierto y colaborativo para el encuentro de experimentos, prácticas y teorías alrededor del sonido.”

Pueden conocer sus proyectos y actividades en la página: http://www.sonema.org

Yo nací en Bogotá y me gustaría que conocieran una partecita de esa ciudad a través de sus sonidos: “Bogonauta” es un mapa sonoro de Bogotá de creación pública y colectiva. Una plataforma en línea que pretende reunir y fomentar experiencias, iniciativas y esfuerzos en torno al registro, la sensibilización y la experimentación con sonidos. Así mismo, busca recopilar el patrimonio sonoro de la ciudad.” http://bogonauta.co/

Otro de los proyectos que destaco es SonemaLab, en el cual fui oyente de algunas de sus actividades en el año 2012. Aquí pueden consultar sus memorias: http://www.sonema.org/sonema_lab/.

Como parte de esas actividades, ya que hemos hablado de la posibilidad de participar en el proyecto de Sistema Poliedro “Composición electroacústica de carácter colectivo y remoto, una estrategia de composición colectiva, interpretación y difusión musical en la Web 2.0”, y para evidenciar aún más las coincidencias internacionales, aquí les dejo un link para escuchar lo que fue Sistema Poliedro en *matik-matik* (un bar alternativo, independiente, noise y contemporáneo en Bogotá, en donde también venden rones saborizados, altamente recomendados): http://www.losled.com/sonemawp/?portfolio=sistema-poliedro-en-matik-matik

Finalmente, para no centralizar la información en la capital, les dejo el link de “Ruido playero” Improvisación noisera entre Paula Pin y Hamilton Mestizo en las playas de Cartagena – Colombia en el marco de Sonema4 – 2014. https://archive.org/details/RuidoPlayero

¡Espero que disfruten la escucha y la lectura!

Códigos Obsesos

Códigos Obsesos [CO] es un proyecto colaborativo centrado en la exploración sonora, que se conforma de una serie indeterminada de remezclas que se amplifican, retroalimentan y distorsionan entre sí.

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A partir de un conjunto de partituras y grabaciones germinales (archivo fuente), cualquier interesadx puede generar sus propias versiones derivadas, con la única condición de que dichas derivaciones permanezcan a su vez abiertas a futuras intervenciones.

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Este proyecto está licenciado con una licencia Creative Commons que permite la redistribución y modificación de sus contenidos, e incluso de la estructura misma del proyecto.

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Para más información sobre Códigos Obsesos, visita la página siguiente:

http://codigos-obsesos.hotglue.me/

Pixelator

En el espíritu de los Yes Men, aunque sin ser tan drástico, Jason Eppink (http://jasoneppink.com) interviente las estaciones del metro de Nueva York.

Traducción de la descripción en el website:

“Pixelator es un proyecto, no autorizado y continuo, en colaboración con el New York City Metropolitan Transit Authority.

Desde el 2003, el MTA ha puesto en exhibición ochenta pantallas de LED ubicadas en distintas entradas a estaciones del metro de Nueva York. Desafortunadamente, el alto costo de exhibición ($274,000 por mes, por pantalla) previene que la mayoría de los artistas obtengan acceso a estas pantallas. Aunque es digno de mencionarse el esfuerzo del MTA para crear más oportunidades para la exhibición de videoarte en espacios públicos, los trabajos seleccionados se mantienen enfocados en bienes comerciales y en eventos por parte de los grandes conglomerados de medios. Esto es una decisión de curadores miopes que, con pena, ignora el potencial de estos espacios prometedores de exhibición.

En un atentado de ensanchar la visión de la serie de video arte para el MTA, Pixelator toma obras de video actualmente en reproducción y las difumina en una matriz placentera de 45 cuadros que parpadean y cambian de colores. Como el proyecto es una colaboración anónima, el video resultante es casi enteramente sin planeación ni anticipación, con los artistas originales ayudando a crear nuevas obras de arte sin ningún conocimiento acerca de su participación.”

No sólo es un esfuerzo digno de notar por parte de Eppinks, sino que él mismo busca que las personas hagan su propio Pixelator, esparciendo el espíritu de colaboración y embellecimiento que él busca. En su sitio web están las instrucciones para crear una pantalla de Pixelator: http://jasoneppink.com/pixelator/

Podemos apreciar aquí varios componentes del arte libre: la colaboración, la intervención, el DIY (Do-It-Yourself) y, por supuesto, la subversión en contra de sistemas altamente selectivos, opresivos e innecesariamente capitalistas.

Economía política de los Yes Men

Yes Men book 2

Los Yes Men son un dúo de agitadores culturales –culture jammers– que en 2004 se hicieron famosos por simular, nada menos que en la BBC de Londres, una entrevista por parte de la corporación estadounidense Dow Chemical que veinte años antes había provocado un trágico derrame de gas en la ciudad hindú de Bophal. En esta entrevista fraudulenta, los activistas se disculparon públicamente a nombre de la corporación, prometiendo una serie de acciones que buscaban resarcir los daños que aquel derrame generó. Más allá del escándalo que tuvo lugar cuando Dow  desmintió a los Yes Men, y que se acrecentó cuando ellos regresaron a la BBC para explicar que aquélla había sido una intervención artística que pretendía denunciar el cinismo e irresponsabilidad del corporativo empresarial, el impacto de este proyecto se extendió cuando pasó a formar parte de una película producida por el propio colectivo, distribuída de manera gratuita en Internet, la cual incluía documentación de ésta y otras intervenciones similares. En dicha película, denominada The Yes Men Fix the World, no sólo se exhibe material documental del proceso y el resultado de varios de sus proyectos, sino que se invita explícitamente a otros agitadores culturales a combatir los mecanismos depredadores que caracterizan tanto a los gobierno como a las empresas trasnacionales. A esto hay que agregar que la base financiera de los Yes Men consta de un sistema de crowdfounding, en el que el dinero para los gastos de producción de sus proyectos se reúne a partir de colaboraciones económicas por parte de quienes siguen su trabajo. Para coronar esta compleja red de niveles interpelación artística, este dúo mantiene un sitio web donde cualquier persona puede contactarlo, comentar sus acciones, e incluso colaborar activamente con ellos a través de proyectos del denominado YesLab.

En el ejemplo comentado podemos ver un uso innovador de las tecnologías de información y comunicación, que redunda en una actualización de estrategias artísticas típicas del siglo XX. Vemos, por ejemplo, que prácticas como el performance o el documental “fake” adquieren un nuevo sentido cuando se insertan en un medio legitimado a nivel internacional como es la BBC de Londres, y que el documental cinematográfico adquiere una nueva dimensión social cuando se financia a través de una estrategia de crowdfounding, que no sólo evade la clásica contradicción de “obras revolucionarias” financiadas por instituciones gubernamentales y/o corporativas, sino que además genera un campo de colectividad que convierte a los consumidores en productores –prosumidores–, y establece un sistema económico alternativo que en varios aspectos se distingue del capitalista. Es así que el caso de los Yes Men es representativo de una tendencia artística hacia la colaboración, la implementación de economías alternativas, la utilización estratégica de los medios tecnológicos, entre otros aspectos.

En el siguiente video puedes ver un extracto de la película The Yes Men Fix de World, en el que se muestran fragmentos de la entrevista fraudulenta en la BBC.

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En el siguiente video puedes ver la película completa en su versión P2P.

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