«Delirio — Escucha — Moratoria silente» por Nora Flores

1. Delirio.

Aquí vamos.

N

(Le maneja lo que viene siendo el delirio).

Ingredientes:

a) Escucha. Shhh… Se abren los mundos del mundo mudo tú suenan los otros.

b) Sonido.Respirar, exhalar, el primero. ¿Ya escuchaste ladrar los perros?

c) Silencio. Uno mismo bajo el agua, bajo fondo. Ahí todo es transparente

d) Lenguaje: El que teje, caminante, el que enreda, el que escupe. ¡Lotería!

e) Guerra.Ahhh… Agghhh Rattttt aaaatttttaaa.a luz, ráfaga, rojo. Perdimos la señal, el viento-pólvora, viento cadáver. ¿Dónde nacerán las flores? Le duele,me duele, nos pisa nos pudre.

f) John Cage. Líneas corren paralelas, tiempo que canta que discurre sin prisa. La nota es ahora nota.

g) Alfonso Reyes.Uno de piedra, cuadrado raíz que suena a presente, tiempo en el segundo que fue

h) Raíz.(… … … …) Aquí están los que fueron, siendo son. En la cabeza se disemina, es espora la memoria,todo lo abarca, todo lo contamina, todo lo vuelve a formar. De barro camina, de barro traiciona, encantadora la palabra, arrugada la frente.

Del plato a la mesa.

El mundo mudo, shhh ahora las líneas corren paralelas. Ahí todo es transparente.

¡LOTERÍA! (encantadora la palabra, nos pisa, nos pudre).

Mezcle lentamente, según John Cage, es espora la memoria. Paciencia, el tiempo que canta discurre sin prisa, uno de piedra, cuadrado raíz es uno mismo bajo el agua, bajo fondo. Perdimos la señal… Viento pólvora, viento cadáver, todo lo abarca. El que escupe todo lo vuelve a formar, . Líneas corren paralelas, nos pisa, nos pudre. ¡SHHH! Uno mismo bajo el agua. Que se abren los mundos, uno de piedra, aquí están los que siendo son. (Respirar, exhalar) ¿Dónde nacerán las flores? A ghhh Rattttt aaaatttttaaaa… ¿ya escuchaste ladrar los perros?

El mundo mudo. Tiempo que discurre S I N prisa. Suenan los otros, ahí todo es transparente.

Le duele, uno mismo, el primero los mundos del mundo, caminante que enreda. Aquí (… … … …) Raíz, encantadora la palabra, arrugada la frente tiempo en el segundo que fue. La nota es ahora LA, línea en el teléfono. ¡Lotería!

LUZ RÁFAGA. (Perdimos la señal).

2. Escucha.

I.

Normalmente recurro a la escucha de mi cuerpo cuando hay demasiado ruido en mi cabeza, cuando los pensamientos no me dejan, cuando mi estrés está a tope y comienzo a mover compulsivamente el pie.

Ese es el primer sonido que me alerta.

Debes parar. Date un tiempo.

El sonido de mi pie es un dieciseisavo cuando estoy peor.

Cierro los ojos. Comienzo a escuchar mis molares machacarse uno contra el otro. Me detengo. También los pies. El sonido del ventilador de la computadora pasa a segundo plano. Está presente pero el micrófono se va a mis órganos. La respiración siempre tiene un dejo de reloj de arena. El aire se desliza sedoso, lo escucho y lo siento. Ahora puedo escuchar mi pulso. El corazón late. Pum-pum.  Pum-pum. Laten mis sienes, el pulso se va aquietando. Ahora un sonido acuático, un concierto de ballena peristáltica. El sonido de mis vísceras me divierte, son como un animal dentro del animal que soy. un zoológico que muge mi aparato digestivo.

Me da comezón la cabeza.

crach crach. Las uñas se enredan en mi cabello. Ahora en primer plano el exterior.

Ya quiero jugar. Sed. Voy por agua y escucho el arroyito del garrafón. El niágara que llega al vaso. Tengo una fijación por el sonido del agua. Desde pequeños manantiales particulares cuando lloro, (el sob… sob de los sollozos), la saliva con algo de campana cuando viaja de la boca a la garganta.

A veces puedo devolver el agua a la jarra una y otra vez sólo para escuchar el sonido del agua cuando toca el vidrio del vaso. Me gusta escuchar la lengua de mi gato chapoteando en su cuenco cuando bebe. A veces creo que me baño por escuchar el agua.

Cuando abro los ojos, el oído ha sido un Virgilio generoso.

II,

Afuera es también adentro.

Amo la Ciudad de México tanto como la odio. Esa relación sé bien que es lugar común. Sus sonidos me fascinan y su ruido me hace querer desaparecer más de dos veces al día.

La primera noción de amanecer me es dada por un maullido y un ronroneo, sigue la suavidad del cojinete amasando mi cabeza que me indica que es hora de abrir la ventana y el micrófono.

En el ínterin, mi vecino favorito, un árbol enorme, me da los buenos días con muchos pájaros. Ahora en invierno más recatados y en franco delirio orgiástico en primavera. Sean los pájaros los que nos guíen al infierno y probablemente sea menos amargo el camino.

La calle se mete a mi casa sin pedir permiso. Los autos en la calle, las risas de los niños que van a la escuelita de la esquina. Las cortinas de los negocios vecinos. El día comienza.

Decido salir de la ciudad con la oreja en modo expansivo.

Tomo la carretera, El sonido del viento con el vidrio abajo termina por ensordecerme y llenarme los oídos de aire. Siempre termino cerrando los vidrios hasta que llego a mi lugar de arribo.

Hoy no paso por quesadillas. Quiero llegar temprano y desayunar con mis viejos.

Al fin llego. Más pájaros.

Hacia la tarde vuelvo a la idea de oreja-laboratorio.

Salgo, subo el cerrito vecino.

Comienza otro viaje.

El viento ahora sin la velocidad es indulgente, susurra como amigo sabio, cierro los ojos… ¿Grillos?  Son apenas las 4pm!

Yo qué sé de los horarios de los grillos…

Otro sonido más agudo, un insecto que no adivino. A lo lejos ladran perros. La carretera abona de vez en cuando más sonidos de automóviles, algún camión.

Escucho mis pasos. El sonido del pasto seco es un crunch crunch que siempre reconforta, me lleva a las memorias de infancia.

N o   r  a a a …  Ya vamos a partir el pastel.

Es la voz de mi madre a lo lejos en la voz del timbre del Whatsapp…

Me dispongo a apagar el oído y a prender la escucha de los afectos.

Es su cumpleaños.

III,

Regreso a casa.

Seguiremos reportando.

3. Moratoria silente.

Esta moratoria fue un poco impuesta, estuve casi dos días afónica, me dolía hablar y aparte no había para qué. Estuve tres días en pijama y en la cama, ocasionalmente me levantaba, al baño o a tomar agua o prepararme té, entonces se me hizo más sencillo concentrar la atención, (de ahí lo afortunado de tener en mente las actividades del taller), esa era una manera de motivarme. Francamente no quería hacer nada. Solté el cuerpo y el jueves por la noche tuve una experiencia muy peculiar.

Era la tarde y el sol comenzaba a ponerse. En el árbol que da a mi ventana comenzaron a hacerse escuchar los pájaros que regresaban a su casa. Algarabía vespertina. Los escuchaba muy nítidamente, distinguía sus graznidos particulares, como si a cada uno les asignara un canal, “muteaba” uno y le subía el volumen a otro, y así… Luego el sonido del viento, hubo mucho viento, un silbido agudo en primer plano que provenía de mi ventana, un huequito que hacía de pequeña boca silbante. Revisé y cerré bien la ventana por donde algo de frío también se colaba. (plack! seco al cerrar. Gssht, más quedo, el seguro de la ventana). Rasco la persiana, un glissando de madera que suena a gis discreto. Regresar a la cama, el sonido de mi cabello en la almohada quedo y suave. Interrumpe el silencio acceso de tos. Es ronca, grave, el pecho silba, primero suena a ebullición líquida, luego más seca. La cabeza me estalla. Duele la garganta, el sonido de la saliva que viaja al gaznate irritado, ahora ese sonido que me gusta duele.

Me siento muy mal. Además siento mucho frío. Sé que tengo fiebre y me vale. Me tapo hasta la cara. Escucho un avión pasar a lo lejos. La avenida grande está a tope, no había abierto ese canal, escucho el tráfico cada vez más fuerte. Me tapo la cabeza. Me sueno la nariz. Más ebullición líquida, (me gusta ese sonido). Se vacía la nariz y ahora me ensordecí un poco. Duele más la cabeza.

Bajo las cobijas el sonido del pulso, las sienes… Mi respiración con la boca, ronronea. Me arde la garganta, es un sonido que me duele, es un poco verde. Además hoy estoy con antojo de mandar el mundo al diablo. Comienzo a llorar quedito, veo café; más obstrucción nasal, el sonido del Kleenex arrugado, comienzo a sollozar quedito, el café va poniéndose rojo en mi frente, luego más tos en primer plano. Le subo el volumen a mis sollozos y lloro…  Lloro como en violeta, mucho morado y se pone dentro todo azul ronco, azul aullido. Lloré tan bonito… Escucho mis Aaaaaggghhhh haaa haaayyy…. Me escucho llorar y ahora siento feo. Me abrazo un poco, siento que abrí de más la llave y estoy muy ronca (de nuevo en primer plano), vuelve el rojo pulsante. La cabeza ya me estalla y tengo fiebre en serio. Me destapo y voy por agua. La jarra con agua, el sonido del choque del cristal con cristal, el agua cayendo (plshhhhh….).  Sonido de cajón abriéndose, metálico, ahora no hay color, rechina. Sonido de cápsula metálica de pastilla abriéndose, se rasga el empaque (psht). Bebo el agua y escucho como pasa, (a lo lejos el ruido de la calle, una mamá con niños que lloran, suenan a que están chiquitos, como de dos años, no hablan todavía muy bien. El señor de la tienda que cierra la cortina de su local (prrraaat!) Se desliza y topa en el piso. Camino hacia la cama. Tomo la playera que me quité el día anterior y voy al lavabo. Abro el grifo. El agua cae. El chorro suena grave yéndose por la coladera, medio azulito de nuevo. Mojo el trapo, exprimido agudo. Regreso a la cama. Mucho frío, duele mucho tragar saliva. El pecho sigue su pequeño rugido de gato más grande, hay algo de rojo-morado. Trapo en cabeza. Cierro los ojos.  Ya son casi las diez de la noche. Ya no escribo nada, hasta aquí el ejercicio. Me duelen los ojos, los siento cocidos, muy azul plúmbago. Sólo abro el canal del lápiz sobre el cuaderno, sonido de gis, me gusta mucho ese sonido. Un pájaro se escucha insistente, ya es un graznido individual, como llamando a alguien.

Aspectos positivos.

La escucha abre la percepción de mis otros sentidos. Estoy más alerta. Me imagino mi cerebro como una especie de consola sofisticada y el entorno como una sala con sonido envolvente muy alucinante. Entre más se concentra la atención se abren más canales para cada pequeño sonido. Me gusta pensar que aunque hay sonidos quedos y fuertes, sonidos fijos o sonidos que viajan, también algo hace que siempre mi escucha asocie colores. Salen tonalidades, es muy frecuente gamas de rojos y azules. A veces uno que otro amarillo y casi nunca verdes.   Esa asociación sé que la hace mi mente, no los veo con los ojos, pero me gusta mucho esa visión interna. Luego escuchar mi cuerpo enfermo tiene algo que no había percibido, me hizo ser consciente de mi enfermedad de otra manera, me llamó mucho la atención el sonido del pecho silbando, me imaginaba mis bronquios inflamados, el sonido me llevaba a visualizarlos. Los sonidos de la tos, me llevan a imaginar una erupción.

Hay algo muy reconfortante en el sonido de mi entorno, el árbol que da a mi ventana siempre es muy generoso, el sonido del viento, cómo se mueven las hojas, los pájaros que en la mañana son algarabía y en la tarde se ponen más melancólicos. Los aviones a lo lejos también son un sonido que me gusta mucho, es porque son periódicos y no suenan muy cerca, el sonido del aire que se cuela por ese resquicio apenas perceptible produce un silbido muy agudo, desagradable, casi amarillo.

Aspectos negativos.

Lo único negativo que encuentro en esta experiencia es que cuando ponía atención a los sonidos del cuerpo, sentía con más nitidez el dolor. Esto no me había pasado porque no había hecho este ejercicio enferma. Pero así sucedió, sentí muy nítidamente cómo se incrementaba la temperatura y me punzaba más la cabeza, es porque le puse más atención al dolor. También por eso detuve el ejercicio y no profundicé más. Después del ejercicio entré en un alucín un poco inducido y un poco por la fiebre, pero así me dormí y amanecí con todo el cuerpo magullado y con un dolor asqueroso de cabeza. Fue el día que peor la pasé por la noche.

Aspectos neutros.

Creo que por las condiciones dadas, no encuentro mucha neutralidad, fue intensa la experiencia.

Cambio y fuera.

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ECOS INSTANTES DE MEMORIA

Escuchó su voz, levanto la mirada solo un poco y la dirigió a sus manos, pronunciaba palabras sabias y dulces, levanto su cabeza para mirar su rostro y regreso a sus manos. Ahora sabe quién es.

Es lo que es, está completa, se ha detestado, pero esta completa, cinco dedos en pies y manos, dos brazos, dos ojos, boca, nariz, dos oídos, escucha, habla, ama.

Su cabeza se ladea, se acerca lentamente a su cuello y muy despacio le dice -¡Eres hermosa!- Su cuerpo tiembla, pensó que sería un beso.

Comenzó lentamente, los botones eran muy pequeños. No creyó que hubiera verdad en las palabras de ella, sabía demasiado. Su boca es un pincel de sensaciones corporales, con cada trazo un despertar excitante del cual no hay retorno.

Es asombroso saber que la indiferencia existe, la suya es decepcionante.

Sonríe nuevamente. Ten cuidado con lo que deseas. No le importa. Ten cuidado con lo que deseas.

Es hermosa, está completa, ha recorrido el mundo, ha aprendido a ser fuerte.

Despierta y no sabe dónde está, tiene un sentimiento de dolor, todo fue un sueño. Te mire…, y una sonrisa dibujo nuestros rostros.

Glitze

TN11

AMOR #6

La insoportable necesidad de la esperanza

Uno de los actos de magia mas hermosos que he vivido ocurrió la primera vez que vi nevar. De repente, pequeños copos de nieve semejantes a minúsculas bolitas de algodón flotaban etéreamente en al aire y al rededor de mi. Era un sueño hermoso, como si el tiempo se detuviera; la nieve al contacto con mi cuerpo, mi ropa y mi piel, se posaba un breve instante para luego desaparecer.

Lo inesperado de un momento así lleva a la emoción, a la gratitud y a la esperanza de que vendrán tiempos mejores.

Creo que enamorarse es como esa nieve que cae lentamente y te mantiene en un sueño momentáneo que después desaparece.

¿Me he enamorado?

Por supuesto que sí.

¿Se han enamorado de mí?

No lo sé, no conozco esa forma de amor.

La esperanza prevalece, esa terrible e insoportable esperanza que no ha cesado en mí.

Cinco veces amor y cinco veces dolor.

Necedad, necesidad, esperar, esperanza.

Creo en el amor,

y creo en la magia,

Sé que existe el dolor,

pero tengo esperanza.

Amor #6

Por Itze Serrano (Glitze)

Para los que siguen esperando.

https://archive.org/details/Amor6

En el balcón

En el balcón, 1947.  Alfonso Michel.

DESOLACIÓN #18

Dieciocho

Partiste un día dieciocho, yo nací un día dieciocho, y así de irónica la vida, dieciocho el número del ser que un día amé.

El tiempo es inclemente, cada dieciocho te recuerdo, cada dieciocho vuelvo a nacer, cada dieciocho rompes mi corazón.

Metafóricamente ¿Cuánto puede aguantar un corazón al dolor?

Se desmorona lentamente y cuando comienza a recuperase, lo vuelves a destrozar.

¿Es el alma la que soporta y soporta el dolor y la pérdida? ¿Es la necedad de aferrarse a lo que no puede ser lo que produce el dolor?

Ya nadie volverá, solo queda el recuerdo y el recuerdo es en momentos doloroso.

Pero la respuesta es clara, el olvido y solo el olvido, es el que ayudará a sanar.

Aún así, cada dieciocho te tendré que recordar, al que se fue, a la que nació, al que amé.

La mitad de dieciocho es nueve, y también decidiste llevártelo un día nueve, un padre, un esposo, un amigo.

La mitad de dieciocho, la mitad de alguien y ese alguien a quien quise mucho. Si multiplicamos tres por seis, nos da dieciocho, así que seis veces tres, tres hermanos, que también son hermanos míos, comparten el mismo dolor.

Dieciocho veces que diré te extraño,

dieciocho veces que diré te amo.

Dieciocho veces que lloraré en silencio,

dieciocho veces que gritaré olvido.

Por Itze Serrano (Glitze)

Para: Bernardino, Cándido y alguien más.

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Luz. Glitze

MELANCOLIA

  • Poema 15

“Me gustas cuando callas porque estás como ausente,

y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

Parece que los ojos se te hubieran volado

y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma

emerges de las cosas, llena del alma mía.

Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,

y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.

Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.

Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:

déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio

claro como una lámpara, simple como un anillo.

Eres como la noche, callada y constelada.

Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.

Distante y dolorosa como si hubieras muerto.

Una palabra entonces, una sonrisa bastan.

Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.”

 

Pablo Neruda

Neruda, Pablo, Veinte Poemas de amor y una canción desesperada, Editorial Nascimento, Santiago de Chile, 1924.

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La flor muerta, 1868.  Manuel Ocaranza

 

 

“Dimensiones del silencio: Una aproximación estética” por Rocío Garriga

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Durante el mes de febrero tuve la oportunidad de participar como agente-moderador de uno de los Círculos de Lectura organizados por Taller Multinacional. El tema que nos convocó fue el silencio en las artes y, a partir de una indagación sobre el tema, descubrí los poderosos textos de Rocío Garriga. Al contactarla, muy amablemente aceptó la invitación para realizar una suerte de conferencia on-line en torno al silencio. Dicha experiencia es la que comparto ahora:

Pues nada, espero que les parezca interesante y que les prenda indagar más sobre el sinuoso campo del silencio.

EMPEZAR DE NUEVO FELIZ AÑO 2017.

Recuerdo tener entre diez u once años de edad cuando una mañana mi papá me dijo -Tienes que leer este libro y lo puso en mis manos, se titulaba Juan Salvador Gaviota de Richard Bach, es la historia de una gaviota a la cual no le ha sido fácil formar parte de su bandada, que tiene una forma diferente de volar, que ve la vida distinta a las demás gaviotas.-

“Para la mayoría de las gaviotas, no es volar lo que importa, sino comer. Para esta gaviota, sin embargo, no era comer lo que le importaba, sino volar. Más que nada en el mundo, Juan Salvador Gaviota amaba volar. Este modo de pensar, descubrió, no es la manera con que uno se hace popular entre los demás pájaros. Hasta sus padres se desilusionaron al ver a Juan pasarse días enteros, solo, haciendo cientos de planeos a baja altura, experimentando.” (Richard bach, Juan Salvador Gaviota)

Por supuesto este libro es una metáfora sobre la vida, sobre las personas, el tratar de encajar en un sistema de normas establecidas cuando nuestros pensamientos son distintos. Si algo me queda claro, es que mi padre nunca me subestimo para entregarme el conocimiento a través de la lectura, a pesar de mi parvulez, él sabía que comprendería la historia y que me ayudaría a entender por qué a veces era difícil cuestionar todo y a todos, que las personas te contesten -Tu no entiendes, eres una niña, cuando crezcas lo comprenderás.-  No, él sabía que entendería, que sin importar lo que los demás digan, debemos confiar en nuestros ideales, en nuestra forma de actuar ante la vida y ante los demás, que habrá personas que querrán detenerte y cortar tus alas, pero habrá algunos otros que te impulsaran a volar más allá de tus limites y explorar nuevos horizontes. Es por esta razón que retomo lo que aprendí de este libro hace muchos años y les deseo que vuelen más allá, deseo que realicen sus objetivos por pequeños que sean y si se sienten diferentes a los demás, les recomiendo leer este libro, tendrán un rato agradable leyendo la vida de una gaviota con la que tal vez se identifiquen.

2017-1

Estamos iniciando un nuevo año, y como todo lo que es nuevo, existe incertidumbre sobre lo que vendrá o pasara, pero la esperanza de que todo sea mejor a lo anterior prevalece. De acuerdo con el horóscopo chino 2016 fue el año del mono de fuego el cual presagiaba incertidumbre y grandes desastres ya que el mono tiende a ser juguetón y traicionero; de acuerdo con la numerología, fue un año de cierre de ciclos, muchas cosas debían terminar y al parecer así fue, en el plano artístico trascendieron a otro plano grades músicos, escritores y políticos, figuras importantes en la historia de nuestra mundo. Lo que es una realidad es que así es la vida, todos deberemos cumplir un ciclo, naceremos, viviremos y moriremos, a menos que la clonación o la tecnología nos permita tener una vida mucho más larga como esta sucediendo actualmente gracias a las medicinas, viviremos más tiempo siendo viejos.

Algunas personas me han considerado insensible con respecto a la muerte de las personas, pero la muerte y yo hemos tenido que entendernos, y cada vez comprendo mejor el perder a los seres queridos (familiares, amigos o grandes personas que son ejemplos a seguir por sus ideales, por su música, por su trabajo, etc.), aunque el dolor, ese sí no quiere dar tregua. Aun así continuando con mi insensibilidad y con malas noticias déjenme decirles que el año del mono termina hasta el 27 de enero de 2017, eso significa que todavía podrán ocurrir grandes cambios en este periodo de 24 días, si es que confiamos en las predicciones de los chinos. Es curioso como la mayoría de los seres humanos necesitamos que los astros, los horóscopos, Dios, o algo que está más allá de nuestra compresión, nos diga que todo estará bien, que triunfaremos en nuestros proyectos, que encontraremos por fin el amor, que viajaremos, que seremos millonarios, etc., cuando la realidad es que con cada una de nuestras acciones vamos forjando nuestro propio destino. Sé que parece texto de auto ayuda, palabras redundantes y tal vez superfluas, pero en estos momentos veo con optimismo el porvenir.

Queridos lectores gracias por leernos durante estos años que ha durado nuestro blog, sin importar el horóscopo chino, los astros, la numerología, etc., seguiremos compartiendo nuestros intereses, gustos, la música, proyectos, los ruidos y nuestras energías con todos ustedes.

Que sus oídos y sus ojos se abran a todo lo que nos rodea en este hermoso mundo, que el amor y la ternura invadan sus corazones, que la esperanza nunca desfallezca y que la vida sea justa y maravillosa con cada uno de nosotros.

Bienvenido seas 2017

¡Liberemos a Armstrong!

Comparto una pequeña colaboración entre Neural Xolotl y yo (glitze), titulada Kawaii que en japonés significa ternura. Espero les guste.

Tres poemas de Chang Soo Ko

SILENCIO

Mi mirada fija se quema en la piel del silencio.

El silencio parece un agujero

perforado por una flecha en la ventana de papel.

Sólo el viento se queja cuando roza los bordes.

 

MÚSICA

I

La música que creas reverbera

de corazón a corazón mientras dura;

de mente en mente

cuando no se escucha más.

Va lejos

hacia las fronteras de nuestra realidad.

Casi siempre la música se transmite mejor

en la plegaria y el dolor.

Mas la música mitiga nuestras almas

con sus impulsos

lo mismo que el silencio que nos perturba

con alguna música cósmica

que no podemos oír ni comprender.

Otras veces la música nos sobrecoge

como cuando el fluir de nuestros sueños

tropieza con pensamientos serenos.

Pero facilita nuestro paso

así no tengamos rumbo;

con frecuencia amplía nuestro sofocante

espacio interior

hacia vastos panoramas.

 

II

Las melodías iluminan las palabras

donde no llegan las manos del hombre

y las dejan caer en nuestra oscuridad

como éxtasis que deslumbra nuestra psiquis.

Hondo nos duele la música

como el arroyuelo que se incendia en el crepúsculo.

La música que nos abandona

deja detrás su peso

como cuando el sol se desprende de su cuerpo.

Nos hace asir más firmemente

el pesar que no logramos percibir.

Pero la música nos regresa

de las fronteras más allá de las cuales

las voces humanas no pueden regresarnos

a la geografía de nuestra realidad

anclada seguramente

en oficinas de correos y señales de tráfico.

 

SILENCIO

I

Cada noche cultivamos el silencio.

Cuando unos pocos perros y unos pocos rayos de luna

siguen un sonido humano

que resuena en nuestra oscuridad nocturna,

el sonido espolea su miríada de oídos.

Cuando nos adormilamos pronto y nos ensordecemos al mundo

el silencio nos deja oír el apagado lamento de alguno;

con una voz inaudible para el oído del hombre

el silencio alimenta nuestro duelo.

A veces el silencio se presenta como una infinita línea de plata

que se mueve lenta sobre el horizonte

bajo una luna creciente.

 

II

Muchas veces con ritmos pulsantes de mudo resplandor

desnuda sus esencias el silencio;

tiempo y música dan vueltas sin parar al icono silencioso

que guarda extrañas imágenes en su centro.

Nuestras lamentaciones no tienen eco en sus dominios.

Nuestras palabras son casi siempre inadecuadas

para reflejar las voces puras;

a veces el silencio nos indica cuándo el hombre

estuvo cerca a Dios.

Así la música suprima nuestras imágenes de eternidad

el silencio apunta con dedos refulgentes

hacia un lugar que nunca se encuentra en nuestro horóscopo.

Pero aun el silencio guarda las gotas de sangre

que unas pocas aves migratorias dejaron caer en su vuelo pasajero

o la sombra de un solitario pájaro muerto contra un muro.

 

Chang Soo Ko (2009), El sonido del silencio, Trad. Fernando de Barbosa, México: Solar.