NOTAS CURSIS PARA LOS AMIGOS

La necesidad de hablar, de sentirse acompañado, de ser escuchado, se desborda cuando es contenida. Todos a su manera relataron sus vivencias y lo digo así porque somos sobrevivientes.

El abrazo del reencuentro, el cariño expresado con y sin palabras, la alegría de sentir el palpitar de los corazones de las personas que han llenado momentos de una vida.

Hay mucho dolor e impotencia, aun así, puedo ver en los rostros de estas personas a seres humanos que dirigiendo el tráfico, ayudando con el dilema de la estratificación social, que con un pico, una pala o simplemente cargando botes con cascajo, olvidaban el dolor y el cansancio para continuar. Veo a personas quienes proporcionaron su casa para otro amigo, que llevaron camas para los perros rescatistas y disponiendo su tiempo y sus medios para apoyar en lo necesario, veo a quien habló y proporcionó consuelo a otros en espera de las noticias más terribles que un ser humano puede tener como lo es la muerte de un ser querido.

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En ellos puedo ver esperanza, optimismo y fuerza. Cada uno es fuente de inspiración y es una reafirmación de lo admirable que son cada uno de ellos y de la nobleza de su corazón.

Agradezco cada momento que la vida nos ofrece para compartir en comunidad, y les dedico este pequeño audio.

Gracias Armstrong Liberado.

 

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BREVES NOTAS SOBRE LA EDUCACIÓN MUSICAL EN LOS NIÑOS, y la triste historia de una servidora

Toda mi formación musical fue caracterizada por el terror, la humillación y el condicionamiento, es decir, fui obligada a aprender música. Recuerdo que siempre me ha gustado cantar, soñaba con ser cantante, pero no pensaba en tocar algún instrumento, aun así lo tuve que aprender, posteriormente por voluntad propia decidí estudiar educación musical y es ahí en donde encontré nuevamente la enseñanza a través del terror y la humillación, que en palabras de mis profesores de instrumento “eran para hacernos más fuertes.” Pero también aprendí a enseñar a educar desde el corazón, desde el cariño y el amor por lo que haces, a disfrutar cada nota producida por mi cuerpo y exteriorizada por un instrumento.

Al final del día, mis profesores tuvieron la razón, su maltrato y sobajamiento me hicieron entender la forma en la que NO se debe “educar” y “educar musicalmente” a las personas, principalmente a los niños.

Durante siete años he tenido la oportunidad de trabajar con niños pequeños en una institución de educación pública dando la clase de música; con bebés de 40 días de nacidos, hasta niños que han alcanzado los cinco años de edad.

No tengo hijos y espero tenerlos algún día, es así que mi contacto con los niños pequeños ha sido a través de mi trabajo como profesora de música y el cual me ha mostrado la importancia de formar seres humanos desde pequeños, desde bebés, de la importancia de la repetición de los sonidos para la formación de un oído musical, la importancia del canto materno para relacionarse con los afectos y de la importancia del contacto físico en el ámbito de la confianza y la seguridad.

CENDI NIÑOS

Mis alumnos de Maternal II

Es así que quiero compartir algunas breves notas sobre la filosofía de Shinichi Suzuki, violinista japonés, quien es el fundador del Movimiento de Educación del Talento y mayormente conocido por sus libros para aprender violín, piano, cello y otros instrumentos. El método Susuki, sostiene que los niños pueden aprender a tocar un instrumento así como aprendieron a hablar, es decir, a través de la repetición de los sonidos.

Shinichi Susuki

Shinichi Susuki

En su libro Desarrollo de las habilidades desde la edad cero, Susuki explica que el talento no es innato, no nacemos talentosos, es el entorno y el cuidado que nos dieron nuestros padres lo que nos ayuda a desarrollar un talento.

“Supongamos que tengo un bebé normal y que le atamos la mano derecha hasta que cumpla los cuatro años. Pasados estos años intentamos que use la mano que le amarramos y podremos observar que esta no se ha desarrollado bien. Es una mano inútil, inservible. En cambio la mano izquierda estará perfectamente bien desarrollada y por lo tanto el niño es zurdo. Dejar los talentos de un niño sin atender hasta que tenga los cuatro años de edad, es como si le estuviésemos amarrando su mano derecho. Es lo mismo.

… El destino de un niño está en manos de sus padres” (Susuki, 2007,24)

Suena muy sencillo y tal vez polémico pero, trabajando con mis niños pequeños a lo largo de siete años he podido observar el desarrollo de sus habilidades musicales, puedo decir que he formado una primera generación de niños sensibles a la música. ¿Por qué me atrevo a decir esto? La mayoría de mis niños tomaron clases desde bebés conmigo y cada año fuimos trabajando y reforzando sonidos y nociones musicales, las cuales a sus cinco años de edad han dado frutos al escucharlos cantar y no gritar o recitar, así mismo, a poder palmear rítmicamente una canción, esto significa que escuchan, que han desarrollado un talento que en su mayoría tal vez nunca más vuelvan a necesitar, pero que ya han interiorizado y que se llevaran para siempre.

Con respecto a los padres, no tengo mucho que decir, es difícil criar a un hijo si fueron criados desde la violencia o la falta de cariño. Pero la responsabilidad de traer una vida al mundo supongo en algunas personas crea esa necesidad de hacer las cosas mejor.

“Por favor, recuerden que una habilidad no se puede desarrollar si no hay ciertos momentos de entrenamiento.” (Susuki, 25)

El practicar nos llevará a la concretización de nuestras habilidades seamos niños o personas adultas, algunos necesitan pequeños momentos para realizarlos y otros como yo, necesitaremos más de una hora para lograr interiorizar el aprendizaje.

“Para obtener una continua repetición, las circunstancias que lo rodean deben de ser felices, sin protestas ni jaleos.“ (Susuki, 25)

El gusto de hacer lo que amamos nos llevará a tener un mejor aprovechamiento de nuestro aprendizaje, es por esto que los niños aman su clase de música, porque todo es cantar las mismas canciones que todos nos sabemos y aprender algunas nuevas, de jugar, gritar, reír y tal vez llorar por alguna caída o choque entre cabezas de nuestros compañeros, pero es un momento donde no soy juzgado, donde todos estamos en un mismo nivel y si me cuesta trabajo realizar alguna actividad, siempre hay un compañero que me ayuda a realizarlo lo mejor posible.

“Hay personas que piensan que insistir es educar. El persistir en “¡Tienes que practicar!” o “¡Práctica!” se le puede llamar el método de “Cómo no desarrollar una habilidad”. “ (Susuki, 26)

mozart

 

Esta última frase puede ser utilizada en muchos aspectos y ámbitos de nuestra vida, no sólo en la música, cuando lo hacemos por obligación y no con gusto, el desarrollo de nuestras habilidades no está siendo correctamente ejecutado, la asimilación del conocimiento se quedará a la mitad, ya que al no disfrutar lo que hacemos y en algún momento odiarlo, al final nos llevara a repudiar y abandonar dicha actividad.

Para terminar, lo único que quiero decir, es que educar con autoritarismo, represión e humillación, no es la mejor opción para formar seres humanos. A mí me yudo a ser una mejor profesora, pero pudo tener un resultado negativo y llevarme a repetir las formas en las que fui educada, me quedan secuelas de ese maltrato, pero al final del día sigo pensando que podemos ser mejores y confió en la bondad de las personas.

Eduquemos desde el corazón, por la sencilla razón de compartir para el bien común.

“Liberemos a Armstrong”

Susuki, Shinichi, 2007, Desarrollo de las habilidades desde la edad cero, ENDEMUS, México, pp.96.

AMOR #6

La insoportable necesidad de la esperanza

Uno de los actos de magia mas hermosos que he vivido ocurrió la primera vez que vi nevar. De repente, pequeños copos de nieve semejantes a minúsculas bolitas de algodón flotaban etéreamente en al aire y al rededor de mi. Era un sueño hermoso, como si el tiempo se detuviera; la nieve al contacto con mi cuerpo, mi ropa y mi piel, se posaba un breve instante para luego desaparecer.

Lo inesperado de un momento así lleva a la emoción, a la gratitud y a la esperanza de que vendrán tiempos mejores.

Creo que enamorarse es como esa nieve que cae lentamente y te mantiene en un sueño momentáneo que después desaparece.

¿Me he enamorado?

Por supuesto que sí.

¿Se han enamorado de mí?

No lo sé, no conozco esa forma de amor.

La esperanza prevalece, esa terrible e insoportable esperanza que no ha cesado en mí.

Cinco veces amor y cinco veces dolor.

Necedad, necesidad, esperar, esperanza.

Creo en el amor,

y creo en la magia,

Sé que existe el dolor,

pero tengo esperanza.

Amor #6

Por Itze Serrano (Glitze)

Para los que siguen esperando.

https://archive.org/details/Amor6

En el balcón

En el balcón, 1947.  Alfonso Michel.

DESOLACIÓN #18

Dieciocho

Partiste un día dieciocho, yo nací un día dieciocho, y así de irónica la vida, dieciocho el número del ser que un día amé.

El tiempo es inclemente, cada dieciocho te recuerdo, cada dieciocho vuelvo a nacer, cada dieciocho rompes mi corazón.

Metafóricamente ¿Cuánto puede aguantar un corazón al dolor?

Se desmorona lentamente y cuando comienza a recuperase, lo vuelves a destrozar.

¿Es el alma la que soporta y soporta el dolor y la pérdida? ¿Es la necedad de aferrarse a lo que no puede ser lo que produce el dolor?

Ya nadie volverá, solo queda el recuerdo y el recuerdo es en momentos doloroso.

Pero la respuesta es clara, el olvido y solo el olvido, es el que ayudará a sanar.

Aún así, cada dieciocho te tendré que recordar, al que se fue, a la que nació, al que amé.

La mitad de dieciocho es nueve, y también decidiste llevártelo un día nueve, un padre, un esposo, un amigo.

La mitad de dieciocho, la mitad de alguien y ese alguien a quien quise mucho. Si multiplicamos tres por seis, nos da dieciocho, así que seis veces tres, tres hermanos, que también son hermanos míos, comparten el mismo dolor.

Dieciocho veces que diré te extraño,

dieciocho veces que diré te amo.

Dieciocho veces que lloraré en silencio,

dieciocho veces que gritaré olvido.

Por Itze Serrano (Glitze)

Para: Bernardino, Cándido y alguien más.

luz (2)

Luz. Glitze