Comunión

Goya-Perro_Semihundido

Me hacéis el honor de presentar a la Academia un informe sobre mi anterior vida de mono. Lamento no poder complaceros; hace ya cinco años que he abandonado la vida simiesca. Este corto tiempo cronológico es muy largo cuando se lo ha atravesado galopando -a veces junto a gente importante- entre aplausos, consejos y música de orquesta; pero en realidad solo, pues toda esta farsa quedaba -para guardar las apariencias- del otro lado de la barrera”

Informe para una academia (fragmento) : Kafka

Escribiré anarquía. Escribiré amistad. Escribiré quiebre de límites. Escribiré improvisación libre. Escribiré no ensayo y muchos conciertos. Escribiré pocos espacios creativos durante posgrado. Escribiré Rancho Electrónico. Escribiré viaje. Escribiré muertes y cárcel. Escribiré gritos ahogados. Escribiré ofrenda. Escribiré Ayotzinapa. Escribiré Ableton abandonado. Escribiré arrogancia de instituciones. Escribiré Audacity y SuperCollider. Escribiré Santísima Trinidad. Escribiré abusos de Estado. Escribiré convulsiones de nuestra época saturada de violencia. Escribiré Guernica, Madonna, Francisco I, salsa y muerte: perro semihundido. Escribiré salterio, voz distorsionada, neurofeedback, databending. Escribiré cuerpo que se pudre día a día sin prórrogas ni concesiones. Escribiré amor imposible. Escribiré capas de tiempo latiendo con ruido. Escribiré muerte cuyo canto oímos con nitidez. Escribiré confianza, procomún y compartir. Escribiré pasteles mágicos y noches karaoke. Escribiré eco de la desnudez. Escribiré agua, aire, tierra y fuego que habita venas conectadas. Escribiré fractura. Escribiré ¡Liberemos a Armstrong!

El tostador transparente, camarada. Se me apareció hace dos o tres noches en una visión, y desde entonces no se me quita la idea de la cabeza. ¿Por qué no poner el mecanismo al descubierto, me dije, para ver cómo el pan blanco se vuelve dorado, para observar la metamorfosis sin impedimentos? ¿De qué sirve meter ahí el pan y ocultarlo a la vista con ese feo acero inoxidable? Lo imagino de cristal transparente, con las resistencias anaranjadas brillando en su interior. Sería un objeto bonito, una obra de arte en la cocina, una escultura luminosa para contemplar incluso cuando nos dedicamos a la humilde tarea de preparar el desayuno y coger fuerzas para el día que nos espera. Cristal diáfano, resistente al calor. Podemos teñirlo de azul, de verde, del color que queramos, y entonces, con el naranja irradiando desde el interior, imagínate la combinación, fíjate en las maravillas visuales que serían posibles. Hacer tostadas se convertiría en un acto religioso, en una emanación de lo inmaterial, una forma de oración. Santo Dios. Ojalá tuviera fuerzas para trabajar en ello, para sentarme a dibujar unos planos, para perfeccionar el invento y ver hasta dónde llegábamos con él. Eso es lo que siempre he soñado, Míster Bones. Mejorar el mundo. Llevar un poco de belleza a los grises y monótonos rincones del alma. Se puede hacer con un tostador, con un poema, y se puede hacer tendiendo la mano a un desconocido. Da igual cómo se haga. Dejar el mundo un poco mejor de como lo has encontrado. Eso es lo máximo a que puede aspirar un hombre.

Vale, ríete si quieres. Si digo chorradas, pues las digo ya está. No viene mal ponerse grandilocuente de vez en cuando. ¿Que parezco un idiota? Puede que sí. Pero mejor eso que la amargura, digo yo, mejor seguir el ejemplo de Santa Claus que pasarte la vida presa del engaño. Ya, sé lo que estás pensando. No tienes que decirlo. Oigo las palabras en tu cabeza, no te lo voy a discutir. ¿A qué viene todo ese desconcierto?, te preguntas. ¿Por qué esos bandazos de un lado a otro, esos revolcones en el polvo, ese arrastrarse durante toda la vida hacia la aniquilación? Haces bien en preguntarte todo eso. Yo también me he hecho muchas veces esas preguntas, y la única respuesta que he encontrado es justo la que no resuelve nada. Porque lo he querido así. Porque no he tenido elección. Porque no existen respuestas para preguntas como ésas.

Nada de disculpas, entonces. Siempre he sido una criatura imperfecta, Míster Bones, un hombre lleno de contradicciones e incoherencias, arrastrado por demasiados impulsos. Por un lado, pureza de corazón, bondad, leal ayudante de Santa. Por otro lado, un bocazas con manías, un nihilista, un payaso borracho. ¿Y el poeta? Pues aparecía en medio de todo eso, supongo, en el hueco entre lo mejor y lo peor de mí. Ni el santo ni el borracho gracioso. El hombre que oía voces en la cabeza, el que alguna vez lograba escuchar las conversaciones de piedras y árboles, el que de cuando en cuando era capaz de convertir en palabras la música de las nubes. Que se apiaden de mí por no haber sido él más tiempo. Pero nunca he estado en Italia, desgraciadamente, el país donde se produce la piedad, y si uno no puede pagar los billetes no tiene más remedio que quedarse en casa”

Tombuctú (fragmento) : Paul Auster (usado sin permiso)

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4 pensamientos en “Comunión

  1. Me hacéis el honor de presentar a la Academia un informe sobre mi anterior vida de mono. Lamento no poder complaceros; hace ya cinco años que he abandonado la vida simiesca. Este corto tiempo cronológico es muy largo cuando se lo ha atravesado galopando -a veces junto a gente importante- entre aplausos, consejos y música de orquesta; pero en realidad solo, pues toda esta farsa quedaba -para guardar las apariencias- del otro lado de la barrera.

    Si me hubiera aferrado obstinadamente a mis orígenes, a mis evocaciones de juventud, me hubiera sido imposible cumplir lo que he cumplido. La norma suprema que me impuse consistió justamente en negarme a mí mismo toda terquedad. Yo, mono libre, acepté ese yugo; pero de esta manera los recuerdos se fueron borrando cada vez más. Si bien, de haberlo permitido los hombres, yo hubiera podido retornar libremente, al principio, por la puerta total que el cielo forma sobre la tierra, ésta se fue angostando cada vez más, a medida que mi evolución se activaba como a fustazos: más recluido, y mejor me sentía en el mundo de los hombres: la tempestad, que viniendo de mi pasado soplaba tras de mí, ha ido amainando: hoy es tan solo una corriente de aire que refrigera mis talones. Y el lejano orificio a través del cual ésta me llega, y por el cual llegué yo un día, se ha reduci
    do tanto que -de tener fuerza y voluntad suficientes para volver corriendo hasta él- tendría que despellejarme vivo si quisiera atravesarlo. Hablando con sinceridad -por más que me guste hablar de estas cosas en sentido metafórico-, hablando con sinceridad os digo: vuestra simiedad, estimados señores, en tanto que tuvierais algo similar en vuestro pasado, no podría estar más alejada de vosotros que lo que la mía está de mí. Sin embargo, le cosquillea los talones a todo aquel que pisa sobre la tierra, tanto al pequeño chimpancé como al gran Aquiles.

    informe para una academia (fragmento) : franz kafka

  2. hola! buenas tardes, encontre este sitio por casualidad buscando a un amigo mio( que aun no encuentro) excelente propuesta, excelentes temas, estoy buscando a diego jacob, si lo conocen, su direccion de correo me redirecciona a esta pagina, es una amiga suya de venezuela..

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