En búsqueda de un compositor colectivo

Hay un giro decisivo para el uso de la tecnología a partir del 22 de enero de 1998, cuando la compañía de software Netscape Communications toma la decisión de liberar el código fuente de su programa Navigator. Por un lado, se exhibe los secretos de una de las herramientas más poderosas y de usos masivo para surcar la internet y por otro, se dispone, en teoría, a cualquier persona de poder modificar y mejorar esta herramienta, pasando de ser privativa a una posición de colaboración y de enriquecimiento y mejoramiento colectivo. Es lo que el autor Manuel Muñoz habla en su publicación “Hackers, artistas, testers y público. Aproximación a la estética hacker” en que el software propietario de alguna forma es hermeneútico en contraposición con el software libre tiene una filosofía horizontal inclusive, podríamos sumar a todo esto la frase de Richard Stallman : «Nuestro futuro depende de nuestra filosofía».

*

A través de estas dos premisas pretendo diseccionar un evento significativo en este sentido de la colaboración y que podría ser una buena iniciativa para un cambio, tal vez no de la magnitud que hizo Netscape Communications, pero si que de alguna manera pueda contribuir en observar y crear de forma diferente nuestra música, buscando con ello otras formas de estrategias, tanto en aplicar el conocimiento como la de contribuir al desarrollo de pensamiento en el ámbito de la creación sonora.

*

Esta reflexión se dirige a relacionar los actuales entornos participativos y colaborativos entorno a la internet y el software libre. En esta dirección se podría relacionar el pensamiento de Evan Roth en su publicación titulada: Artista Hacker: Del software Libre al Arte: “el software libre funciona como una alternativa emocionante a la noción tradicional del artista como un genio solitario y el objeto del arte, como pulido y sin errores.

Hacker-Clase

*

Paso a continuación a describir un evento que suscitó en mí un interés particular. El lunes 18 de mayo se llevó a cabo una actividad poco usual dentro de un recinto universitario y más si se piensa en creación musical.

*

Once estudiantes coordinados por el profesor Jorge David dentro del seminario de posgrado bajo el nombre: “Música libre” traían desde sus casas algunos registros sonoros, huellas creativas encapsuladas de una improvisación. Cada uno trajo la suya como si fuera algún frasco de esencia ilegal o pólvora pura, disponiéndose cada participante en las mesas del aula como si fueran soldados en una posición de ataque. De repente, el profesor alzó la voz y de forma segura nos dijo que tendríamos 30 minutos para generar nuestras propias librerías de sonido que salieran de la improvisación que habíamos traído a la clase.

*

En la segunda parte, la tarea consistió en generar un material sonoro en el tiempo de 30 minutos con el interés de crear una nueva propuesta sonora. Después trasladaríamos ese resultado sonoro a nuestro compañero o compañera este, intervendría el material sonoro resultante que había recibido. Cabe destacar, que para las transferencias el tiempo que siguió fue únicamente de 5 minutos, y al final, de forma vertiginosa, los tiempos se acortaron a 2 minutos.

*

Ahora si llegamos al punto de las dudas, ¿Puede esta actividad y sus resultados categorizarse dentro del ámbito de la composición musical?, si la respuesta es negativa, ¿porqué? Me interesa con esta pregunta desatar varias inquietudes respecto a ese misterioso acto de crear en el ámbito sonoro que llamamos composición. Desde la época del renacimiento pasando por el barroco, el periodo clásico y el romanticismo hemos tenido la gran figura del compositor, ese ser solitario que compone ayudado de las musas, bueno por lo menos esa es la imagen que hemos recibido a través de la cultura del cine. Pero, ¿Será siempre la composición un acto solitario que conlleva de forma irremediable a esa aura de genialidad a través de un solo autor, de una obra que encierra esa enigmática esencia que solo una persona con cierto halo de genialidad puede llevar a cabo?.

*

Pasando por alto la publicación: “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica” de Walter Benjamín del año 1936, aquí saltaría una pregunta, ¿Porqué los compositores en general se esfuerzan por trabajar de forma solitaria con la consigna de lograr lo más singular de lo particular?, me pregunto, si será posible llevar a cabo un puente con los nuevos tiempos y aplicar es frase de Eric S. Raymond en su libro: “La catedral y el bazar”: “Los buenos programadores saben qué escribir. Los mejores, qué reescribir (y reutilizar).” Retomando la frase que expresa Roth: “El Internet ha permitido que cada vez más individuos se conviertan en creadores, participantes y espectadores de arte y presenta una oportunidad para que los artistas le hablen diariamente a un número de personas equivalente a un estadio de futbol lleno.”

*

Me preguntaría entonces, ¿porqué no retomar las actuales tendencias de la ética hacker y migrarlas a ese hacer creativo con el fin de enriquecer y potenciar las herramientas de pensamiento y creación en cuanto a la producción sonora. Todavía en Latinoamérica existen muchos compositores con una forma que crear y de mantener sus personalidades muy estrechas a la antigua idea del creador consumado y “especial”. Cabe la pena pensar el porqué de esta posición tan fija, cuando ya iniciado al siglo veinte tenemos a filósofos con una propuesta de des-centralización del sujeto, tal como el pensamiento de Martin Heidegger y Friedrich W. Nietzsche, ni se diga de los pensadores de giro postestructuralista. Es decir, porque tantos se resisten a cambiar cuando el mundo y el entorno cambio. ¿Por qué se resisten al cambio y a reflejar el momento en el que viven?

*

Varias dudas aparecen en este punto de la reflexión ¿Porqué se debe delegar el acto creativo a una sola persona que tiene el don, la habilidad o la formación para la composición?, verdaderamente, ¿debe esta ser asumida por una sola persona con dotes especiales?, puede esta ser asumida de forma anómina por un grupo de personas, o como se pregona en la página de http://fcforum.net/en hablando sobre el tema de los modelos sostenibles para la creatividad en la era digital: “Todo el mundo, a diferentes escalas, puede contribuir a producir cultura, valores y riqueza” o no se podría aplicar esta política a la producción de una composición musical definida por los cánones antiguos como un ordenamiento lógico de unas partes con otras y sus relaciones internas.

*

Ahora preguntémosnos ¿seria un acto composición grupal ser tomado como música?, teniendo en cuenta que las relaciones que marca el compositor inicial puede ser violentadas, fragmentadas, duplicadas, sobreexpuestas, mezcladas y que el producto final será una ambigua relación de sus materiales internos. A todo esto, es preciso aquí mencionar, una definición antigua de lo que se considera música y que por desgracia, sigue resonando de forma enfática en muchos instituciones de enseñanza musical y por ende, en muchos músicos o gente cercana a la música. La música es «arte de combinar los sonidos de una manera agradable al oído» nos expresa Jean-Jacques Rousseau en la enciclopedia de Diderot.

*

Entonces nos deberíamos consultar a nosotros mismos si una composición colectiva será o no una composición no solo porque se pueden desdibujar las relaciones y la “armonía” que deberán tener los materiales según el compositor, sino porque deja de lado, ese producto final, fruto del pensamiento “virtuoso” de un único creador, que deja en su obra su firma y huella únicas, con el fin de ser reconocido de la multitud. A todo esto otra pregunta, ¿Serán estas actividades una manera de “hackear” el concepto de música? Ahora, ¿y porqué siempre tenemos que pensar tanto sobre la manera en la que vamos a componer? Al final, sería privarse de lo sorprendente que puede ser un viaje al bosque o al campo con todo sus imprevistos, incluso nos recuerda algunas prácticas de los surrealistas ante sus recorridos por la ciudad.

*

¿Será posible en la composición permitirnos dejarnos ir, liberar que nuestros impulsos afloren sin más intención que dejar fluir y disfrutar el momento para después tal vez, recoger todo aquello producido, generado y expresado para leer con atención lo sucedido. Podríamos retomar la propuesta de (Roth, 2002) cuando se refiere a Torvold sobre la política del Linux: “Publica pronto, publica con frecuencia”. Porqué añejar tanto el proceso de maduración de las ideas musicales, porque mejor, no dejarlas fluir y establecer dinámicas colaborativas con otros creadores y entre todos construir nuevas piezas que más que piezas y proyectos cerrados, sea puntos de encuentro para confrontar nuestra forma de expresarnos a través de la música. Inclusive, liberar los formatos, una pieza compuesta para cuarteto de cuerdas, podría ser retomada por otro músico o grupo de músicos y convertirla en una pieza para tuba y flauta, por ejemplo, tomando de mucho o nada de la pieza recibida. El autor original de la obra en vez de enfurecer con tal acto, podría tener una retroalimentación de sus signos sonoros y como los reciben y entienden otros creadores.

*

Avanzando en este camino, se podría hacer partícipe a un grupo de personas que no tengan una carrera profesional y que ellas a través de algún proceso manual o tecnológico decidan como agregar, eliminar o reordenar las secciones de la pieza, o que sección les gusta más y eliminar así lo demás, lo que no interese. Por supuesto, de esta manera nos alejaríamos de esa visión centrista y privada de la creación con su halo religioso. En relación con nuestros tiempos y a los nuevos medios de comunicación como el internet Roth nos dice: “El Internet ha permitido que cada vez más individuos se conviertan en creadores, participantes y espectadores de arte y presenta una oportunidad para que los artistas le hablen diariamente a un número de personas equivalente a un estadio de futbol lleno.” (Roth, 2002). Ante esta nuevas estrategias el conocimiento se compartiría, no habría una sola persona dictando sus directrices sobre lo qué es y no es, sobre como debe o no sonar, sino que todos y todas seriamos lectores y actores del proceso creativo. La inquietud queda planteada como un posible camino y no el único, pero si teniendo claro que el único es una posibilidad muy pobre y fija para seguir dando nuestros pasos como creadores en esa dirección, por otro lado, es importante poner atención a las nuevas dinámicas que la sociedad prefiere no tanto por un discurso artístico con una sola vía de comunicación, sino replantearse la participación en dos vías y con un público cada vez más deseoso de participar activamente de un proceso creativo.

*

Bibliografía:

  • Roth, Evan. Artista Hacker: Del Software Libre al Arte. Nueva York: New York Magazine of contemporary art and theory. 2002.
  • Muñoz, Manuel Gil. Hackers, artistas, testers y público. Aproximación a la estética hacker. España: Universidad de Murcia. 2011.
  • Modelos sostenibles para la creatividad en la Era Digital. (http://fcforum.net) Visitado el 18 de mayo de 2015.
Anuncios

6 pensamientos en “En búsqueda de un compositor colectivo

  1. A finales de los años sesenta, dentro del arte conceptual, y en el paso del modernismo al posmodernismo, emerge la idea de realizar un arte colaborativo, se ven trastocados los conceptos de autor e identidad. Trabajos de parejas como Gilbert & George o Abramovic + Ulay, cuestionan la autoría a través de sus happenings y performances en pareja, conceptos como la tercer mano emergen.
    Parece que la música ha llevado su discurso de manera paralela al arte, y aunque actualmente música y arte contemporáneo quieren dialogar o incluirse resultan igualmente prácticas paralelas. Quizá una vía de entrar a galerías y museos como músicos es convertirse también en artista sonoro para poder ser validado por un curador o galersita.
    Lo procesos colaborativos en el arte contemporáneo que comenzaron hace ya mas de ciencuenta años, parece que comienzan a reverberar en la creación sonora. Pero, ¿qué es la improvisación? ¿no podría verse como un tipo de composición colaborativa?
    Ahora, pienso que colaborativo no es lo mismo que participativo. Para mí colaborar es acceder juntos al mismo escalón, y participación es acceder yo primero establecer reglas y luego dejar que accedan otros pero siguiendo esas reglas previas que diseñé.
    Una composición colectiva me prece que no necesariamente tiene que ser al vuelo, la representación numérica permite no solo modificar archivos de sonido, también partituras, ¿qué son las partituras hechas en computadora sino números?

  2. Yo como compositor me identifico con varias de las preguntas que haces. Algo que es curioso respecto al término “composición”, es que ese término es precisamente el que usa Attali en su “Ensayo sobre la economía política de la música” para referirse a un tipo de creación más cercana a las prácticas colaborativas. De lo que se trata es de romper con un sistema de creación que se basa en el individualismo y la privatización de la creatividad, para entrar en un sistema nuevo donde los recursos comunes son el centro. Esto implica no sólo una diferencia de posición por parte del creador, sino también por parte de quienes reciben y/o perciben la creación. La posibilidad de que cualquier persona “meta mano” de una obra es un paso adicional sobre las obras de arte colaborativas donde la autoría se compartía, pero no se difuminaba como a veces pasa en el arte remix, por ejemplo. Yo pienso que este es un asunto muy difícil, porque además de pensar en lo que se gana con esta concepción de música, podríamos pensar en lo que se pierde. En la música libre es común que no exista una noción clara de “obra” ni de “preocupación estética” en el sentido “tradicional” que se le suele dar a ese tipo de conceptos. Mi posición es que vale la pena probar, pero que tampoco son necesariamente excluyentes el modelo “individuo” y el modelo “comunidad”. Creo que algo fundamental de las políticas comunitarias es el hecho de que ésta no anulan al individuo, sino que le dan un lugar dentro del grupo. Por último, me pregunto qué pasaría si exploraras estas preguntas desde una perspectiva semiótica: ¿Qué diferencia existe entre un mensaje que se recibe pasivamente, y uno que se re-crea al momento de recibirlo?

  3. Sin embargo, durante todo el tiempo —hiciera lo que hiciera— la música se hallaba presente. A veces, mientras caminaba, solía tararear algo, en otras ocasiones escuchaba en silencio las melodías que sonaban en su interior. Tenía toda clase de música en su mente. En parte era música que había oído en la radio, y también, música que llevaba dentro sin haberla oído antes.

    el corazón es un cazador solitario (fragmento) : carson mccullers

    tocar por el otro y para el otro, entrelazar los ruidos de los cuerpos, escuchar los ruidos de los otros a cambio de los propios […] cuando dos personas se deciden a emplear su imaginario y su deseo, todo ruido es relación posible, orden futuro

    ruido (fragmento) : jacques attali

  4. Desde un punto de vista ajeno al de los compositores, no es sencillo dejar que tu trabajo al cuál le imprimiste tiempo, imaginación y sentimiento, sea modificado y totalmente transgredido en algunos casos, pero entendiendo cuál era el proceso a realizarse y aceptando las condiciones donde tu trabajo puede ser mejorado o no. No se puede discutir ante eso. Simplemente reflexionar y preguntarse de muchas maneras ¿Que estará pasando en la cabeza del otro para producir estos cambios? por que finalmente todos dejan algo de si mismos en cada una de las modificaciones que se realizan, desde indiferencia hasta destrucción total.

  5. Lo mas interesante de la experiencia, personalmente, fue tratar de identificar las huellas de lo otros colaboradores en los archivos que llegaban a mí. Como un geólogo descifra las eras de nuestro planeta en las capas de la tierra, para mi era sumamente atractivo descifrar el proceso creativo de las personas que me antecedían según el tipo de tratamiento que tenían los archivos. Un proceso quizás fútil, pero sabroso de cualquier manera.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s